Día 314: Movido
Hay un bar en Kaunas llamado Movido. Supongo que su nombre es de inspiración española. No estoy seguro, pero bueno. La cuestión es que se encuentra junto al lado del cine más famoso de la ciudad, Romuva, en pleno núcleo central de Kaunas. Es un bar interesante, con una terraza chula y dentro tienen una pequeña sala en la que, además de sentarse la gente a beber, en las paredes exponen cuadros. Este viernes la exposición era bastante curiosa porque eran caricaturas bastante naifs de los jugadores que han ganado la Champions con el Chelsea.
El bar ha cogido mala fama en Kaunas porque durante la cuarentena, cuando todo estaba cerrado, abrían clandestinamente. Algo de lo que me he enterado después. Si no, nunca hubiese estado allí. De hecho, tampoco es que me causase muy buena impresión. Tenían un DJ en la terraza, pinchando música electrónica, la única música que se pincha en Lituania. Alrededor del DJ, algunas personas bailaban de manera muy exagerada, excesivamente. Tanto que, indirectamente, me resultaba un poco incómodo. Es un poco extraño eso de permitir bailar a saco a alguien en medio de una terraza a la que la gente va a tomarse una cerveza y charlar con toda la calma. Allí, en Movido, estaba siendo tiempo hasta que, una hora después de la media noche, saliese mi guagua con destino a Tallin, a donde llegaría tras 10 horas de trayecto. Lo que no me esperaba que, a falta de media hora para partir, el móvil se apagó de repente y no encendía. Y mi móvil lo era todo, el mapa, mi método de contacto y, sobre todo, mis billetes. Al final, conseguí encenderlo, pero el susto no me lo quita nadie.


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