El martes en Kaunas era día festivo. Se celebraba la
coronación del primer rey de Lituania, Mindaugas. Cómo cualquier día de
celebración patriótica, la ciudad se llenó de banderas, más de las que
ya hay de por sí. Me ha contado más de una persona que si, en días como
ese, no hay una bandera de Lituania en la fachada de tu casa o edifico,
te puede caer una multa a ti o a tu comunidad de vecinos. Espero que no
sea así porque es un chantajismo chovinista, porque si yo quiero vivir
en mi casa terrera en Kaunas y no soy lituano, por qué tengo que colgar
la bandera de un país en el que no he nacido un día cuya fiesta no
termino de entender.
Bueno,
la cosa es que el martes el centro de la ciudad se llenó de gente que,
simplemente, pasaban el día festivo o se dirigían a los distintos
organizados por los alrededores. El evento principal es el concierto de
ópera que se realiza cada año este mismo día en el Exterior del Castillo
de Kaunas. Como muchos castillos, está rodeado por una fosa. Pues en el
fondo de esta fosa se coloca la orquesta y el público en las gradas que
se han montado en uno de los laterales de la fosa aprovechando la
diagonal que forma la pared de tierra. El día finaliza con una
exhibición de fuegos artificiales que yo contemplé desde mi ventana a la
perfección, aprovechándome una vez más de mis estupendas vistas hacia
la ciudad.
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