Día 269: Desarrollo

En el centro tenemos tres niñas que están comenzando su adolescencia. El martes estuvieron las tres juntas por la mañana y, la verdad, se disfruta la compañía porque ya tienen cierta madurez. Pero de lo que quiero hablar es de los cambios en sus cuerpos porque los viven de una manera especialmente graciosa. La mayoría de niñas se lo toman de dos maneras, o se asustan, o les encanta sentirse al fin mayores. Sin embargo, estas tres, quizá debido a ese "encierro" social generado por su discapacidad, lo llevan con una tremenda naturalidad. Hacen cosas como mirarse dentro de la camiseta y reírse porque tienen tetas. O, directamente, se las tocan y sueltan carcajadas mientras añaden un "ups". Son conscientes de que algo está pasando en sus cuerpos y lo disfrutan.

Aunque ahora el reto es enseñarles que deben proteger ese cuerpo. Porque ahora que, por las temperaturas, visten ropa más corta, no tienen reparos al sentarse en posiciones en las que se les vea demasiado o hacen ciertas cosas que pueden dejar al descubierto ciertas partes. Además, ellas sufren la vulnerabilidad de ser mujeres en un mundo aún bastante machista. Pero a eso hay que sumar la fragilidad que supone su discapacidad en una sociedad donde mucha gente no tiene escrúpulos. 



Comentarios

Entradas populares