Día 247: El último sprint
El lunes mi tutora me pidió que escribiese algo con cierta gracia sobre que estoy enfocando la última etapa de mi voluntariado. No fue fácil porque ahora mismo tengo un follón de sentimientos respecto a estos tres meses que me quedan, pero intenté reflejar lo mejor posible que me va a acostar abandonar esta experiencia.
"Hola, aquí
el voluntario guapo ;) "Kaip sekasi?" (¿Qué tal?) Espero que tu
respuesta sea ‘‘As esu linksma, ačiu‘‘ (Estoy feliz, gracias). Como ves,
he mejorado mi lituano XD Siendo honesto, yo estoy un poco triste
porque estoy enfrentando mis últimos tres meses de voluntariado en el
centro. En diciembre ya pensaba en cuánto iba a echar de menos a los
niños, pues imagínate ahora, lo pienso mucho mucho más. Para mí, mis
compañeras y los niños son como una nueva familia y les voy a echar de
menos como he echado de menos a mi familia estos nueve meses que he
estado en Kaunas. He creado conexiones con los niños, los siento mis
amigos y les aprecio. Así que, probablemente, mi ánimo hasta agosto no
sea realmente bueno. Pero es verdad que estos meses de verano podrían
ser los mejores por el buen tiempo y porque estoy más preparado para
lidiar con los niños. Hasta ahora, he aprendido mucho por el apoyo de
mis compañeras y siento una mayor confianza para realizar este tipo de
trabajos. Realmente disfruto de mi experiencia aquí, preparando
actividades, invirtiendo mi tiempo con los niños, jugando con ellos,
bailando y hablando en nuestros círculos de las mañanas. Es interesante
cómo tenemos una rutina y, sin embargo, al mismo tiempo, todos los días
son diferentes. Sin duda, está siendo una gran aventura para mí,
descubriendo un lugar precioso, a gente maravillosa y madurando a través
de los niños. Me están enseñando bastante sobre cómo manejar tus
límites, tus emociones y tus comportamientos. Así que estos últimos tres
meses intentaré dar lo mejor de mí, más que nunca en mi vida porque
esta experiencia lo merece".



Comentarios
Publicar un comentario