Día 246: Ucrania y exilio

El domingo jugamos al fútbol con un marcado acento italiano. No porque estuviésemos a la defensiva ni porque yo llevase la camiseta de la Fiorentina, sino porque entre nosotros teníamos cuatro italianos, dos voluntarios y otros dos reclutados a través del típico grupo de WhatsApp de italianos en Kaunas. Entre ellos, el resto de voluntarios, los chavales lituanos que estaban por ahí y un grupo de cuatro ucranianos, reunimos 14 jugadores para jugar 7 contra 7 en el campo de césped artificial con medidas, precisamente, para esa cantidad de jugadores.

La primera vez que jugamos al fútbol también se nos unió, por pura casualidad, un grupo nutrido de ucranianos (yo creían que eran rusos, pero resulta que no). Tanto los de esa primera vez como la de esta tenían en común la edad, alrededor de la mitad de la veintena. Es una pena que ninguno sepa inglés para hablar con ellos, pero intuyo tanta coincidencia con ucranianos no es justo eso, una coincidencia. Supongo que, debido a la situación de conflicto en el país entre proeuropeos y prorrusos, se está produciendo una fuga de gente, especialmente jóvenes decididos por la apuesta de la Unión Europea y, también, de la paz. Abandonan el conflicto hacia otros países del este donde se haya acogido del todo la idea de la UE, donde exista un claro progreso hacia el proyecto común. Y en eso están los países bálticos. 

Aunque en Lituania en concreto la cordialidad no es absoluta. Este fin de semana se celebró una multitudinaria manifestación en defensa de la familia tradicional. O lo que es lo mismo, en contra de la integración de la homosexualidad en la vida diaria a través, por ejemplo, de la aprobación del matrimonio entre dos personas del mismo sexo. Para mí, eso es lo peor de este país, la homofobia y los roles de género tan establecidos. Aun mucha gente que nació en la Unión Soviética mantiene una clara mentalidad tradicionalista, de férrea disciplina y de cumplimiento estricto de las normas marcadas como que el amor se lleva a cabo, exclusivamente, entre hombres y mujeres. Europa del este arrastra demasiados conflictos derivados del pasado soviético y resolverlos es un reto para la UE.
 

 

Comentarios

Entradas populares