Días 85, 86 y 87: El año que tenemos que matar a Clément

Este fin de semana fue un tanto especial porque celebramos el cumpleaños de Clémentas. Todo empezó el viernes cuando tocaron la puerta y, al abrir, veo a un hombre con la típica preciosa cesta de regalo. Tenía mucha fruta, queso, más queso... Supusimos que era para Clément así que se la dejamos en frente de la puerta de habitación y tocamos. Salió como si acabase de terminar una pena de doce años de cárcel y no haya hecho absolutamente nada durante ese tiempo. Pero cuando vio el regalo se le dibujó una sonrisa en la cara. Se lo habían mandado los de la Cruz Roja, donde hace su voluntariado. Parte del contenido de la cesta lo compartió jugando a las cartas, escuchando música y bebiendo ron, cerveza y vodka. Luego, vimos The Prestige, una de las peores películas de Christopher Nolan. 

El sábado fue el Día Internacional del Voluntariado. Había actividades online programadas y yo me uní a un trivial. Empecé yo solo en un equipo al que llamé "Clément is the worst person in the world". Lalou se unió al equipo en la segunda ronda. Y bueno, que perdimos, quedamos últimos. Porque somos ignorantes y porque no nos lo tomamos muy en serio. A preguntas como "¿puedes los burros verse las cuatro pezuñas?", respondimos: "No, lo hemos probado con Clément". O a la pregunta: "¿Hacen falta habilidades o conocimientos para ser voluntario?", nuestra respuesta fue: "Claro que no, mirad a Eugene". Nos lo pasamos bien que era mi objetivo. Después, nos volvimos a emborrachar y Clément cocinó algo que parecía las típicas lentejas españolas, pero lo hizo echándole chocolate. Estaba muy rico. Jugamos y hablamos. Continuamos con nuestro plan de matar a Clément durante este año y, así, entrará en el Club de los 27 junto a Amy Winehouse, Kurt Cobain o Jimy Hendrix. 

El domingo vino Eugene y fuimos a jugar el baloncesto. Nosotros ya éramos cinco y se nos unieron unos niños lituanos que, como no, jugaban mejor que nosotros. En serio, soy un poco pesado con eso pero es que nunca había visto en una sociedad un talento innato en alguna actividad concreta y tan extendido. Uno de los niños, que tendría seis años, no habló durante todo el parte. Y, de pronto, después de casi una hora, roba un balón y dice: "Not today". Qué cabrón. Nos hizo muchísima gracia.

Acabamos el fin de semana de celebración viendo Pesadilla antes de Navidad. Bueno, yo me quedé sopa, para qué mentir. 



Comentarios

Entradas populares