Día 102: El enfermo
Nunca
había deseado tanto que llegase un lunes. Aunque lo acabé "enfermo",
tirado sobre el suelo de una de las habitaciones del centro, mientras
dos de los niños me intentaban curar, tomándome la temperatura,
cortándome partes del cuerpo, pinchándome... Yo me retorcía de dolor y
ellos, en vez de preocuparse, se reían a carcajadas. Hicimos árboles de
navidad usando nuestras manos como modelo, pintándolos de verde, usando
purpurina y botones. Estoy teniendo muchos flashback de cuando estaba en
el colegio. Como si estuviese ejercitando la memoria más antigua y que
estaba sepultada por la vorágine de la adolescencia y la vida adulta.
Algunas
veces me siento incapaz de controlar a alguno de los niños, por mí
falta de experiencia en este tipo de trabajos y porque no los conozco lo
suficiente. Además de que no les puedo transmitir nada con palabras
porque no sé lituano. Pero mis compañeras siempre están atentas para
solucionarlo. Aunque no dejo de intentar ser más "profesional" y eso es
de lo que más orgulloso estoy últimamente.



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