Días 75, 76 y 77: Las minisiestas frente a la cámara
Martes, miércoles y jueves. Tres días agrupados en una sola experiencia, el On-Arrival Training, una aventura que debíamos tener a finales del mes pasado en Trakai. Pero por culpa del covid, al final ha sido online. Cada uno de los voluntarios, desde su habitación, estábamos conectados intentando superar las inclemencias de la red wifi. Españoles, belgas, franceses, alemanes, azerbayanos, lituanos, georgianos, checos, húngaros, rumanos, rusos, turcos, laosianos... Estos tres días de reuniones fueron realmente un crisol de culturas que descubrimos virtualmente pero que, en un futuro próximo, esperamos descubrir cara a cara viajando a las distintas ciudades en las que cada uno de nosotros realiza su voluntariado: Vilnius, Siauliai, Ukmerge...
Los highlights de esta experiencia fueron las minisiestas frente a la cámara de Izabella y Blanka. Bueno, la de Izabella fue algo más que mini. Aunque hubo otros grandes momentos como algunas conversaciones excesivas o con poco sentido o mensajes extraños en los jamboards. Los míos por ejemplo, para qué mentir. En la despedida, cada uno (desde el anonimato) podía escribir algo y yo puse cosas del estilo: "Tomorrow at 18:00 in Kauno Pilis, bring your own alcohol" o "Evgenii, please, give me your number". Lo siento, no lo puedo evitar.
De manera más interna, tuve alguna conversación surrealista con Clément sobre cómo hacer que blahblah se callase, o "peleando" en modo de broma por una chica que no hemos visto nunca. De alguna forma había que entretenerse durante este On-Arrival Training que no ha sido demasiado útil, más bien aburrido, y que, por sacar algo positivo, al menos nos ha puesto en contacto con otros voluntarios en Lituania.
Pero durante esos tres días también han pasado cosas muy sorprendentes. Y no, no hablo de la muerte de Maradona, porque ha sido de todo menos sorprendente. Hablo de la noticia de que mi centro cierra durante unas semanas por un positivo de covid. Así que voy a estar más de un mes con solo un día de trabajo. Es un disgusto la verdad, aunque me refugio en que aún me queda mucho tiempo en Kaunas.
Lo más importante se produjo el martes, la llegada de Kübra, nuestra compañera de piso procedente de Estambul, a la que le preparamos una "fiesta" de bienvenida. Cocinamos juntos un ramen con Clément como chef de cabecera, y estuvimos jugando a las cartas mientras bebíamos vino y cerveza, bajo la atenta mirada de la primera botella de vodka lituano que hemos comprado pero que, finalmente, no probamos esa tarde. Creo que fue un gran comienzo para nuestra convivencia juntos. Hablando de cocinar, el miércoles hice churros con chocolate. La primera vez que lo hacía, pero sabían a verdaderos churros con chocolate. Por cierto, con el frío que hace aquí casi todo el año, quizá sería un negocio rentable. Me lo pensaré.
P.D.: Hemos decidido establecer la expresión "Fuck the what" como parte de nuestro vocabulario. Además, tenemos nuevos motes en el piso.
Óscar is "at home"
Clément is "kidding"
Lalou is "not serious"
Kübra is "ready"



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