Día 41: Adivinar e intuir
Después de dos días de un sol maravilloso, el miércoles reapareció la densa niebla cubriendo el cielo de Kaunas. Por la mañana, estuve ayudando a uno de los chicos que también sufren discapacidad física con unos ejercicios de movilidad. Y después de comer estuve arreglando un juguete que no duró ni una semana entero. En el centro hay algunos chicos que tienen tendencia a romper cosas. Uno de ellos está más nervioso de costumbre los últimos días, e incluso han aparecido una serie de tics en su cara y ha subido su nivel de ruido. Pensamos que algo pasa en el colegio. Pero claro, en caso de que sea cierto, es muy difícil saberlo porque este chico no tiene la capacidad para comunicar sus emociones ni lo que le pasa. De hecho, parte de este trabajo consiste en adivinar, barajar todas las posibilidades de por qué los chicos están de una u otra forma, y tratar de encontrar la correcta. En este sentido, el éxito solo se consigue con sensibilidad y experiencia.



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