Día 40: Dragon Ball en Lituania
El martes tuve mi primera clase de lituano. Online, como manda el covid. Primero, nos presentamos todos a la profesora y luego hicimos una pequeña introducción al idioma, diciendo las palabras básicas que conocíamos y repasando el abecedario con su correspondiente sonido. Sigue sin parecerme uno de los idiomas más complicados que se puedan aprender, pero sí es verdad que no es nada fácil y, posiblemente, en este año tampoco pueda progresar demasiado. Además, siendo sincero, no es un idioma que vaya a usar demasiado en la vida, así que la motivación por aprenderlo no es muy alta. Después, tuve que ir al trabajo usando unas guaguas diferentes a las que suelo coger y me hice un pequeño lío por el que perdí una. Estaba en la parada equivocada. Así que cuando llegué al centro de día ya todos estaban comiendo. Luego, tuvimos una tarde bastante agradable de pintura y juegos, sin sobresaltos. Aunque estuve como una hora "peleándome" con uno de los niños, metidos en una habitación combatiendo al estilo Dragon Ball, usando todo lo que teníamos a nuestro alrededor. Al acabar mi trabajo fui a mi asociación de acogida para tener un pequeño meeting. Y me dieron información importante. Una chica española llegaba justo el martes a Kaunas. Seremos cuatro, suficientes. Pero, lo más importante, la habitación que tenemos vacía está cerca de tener dueño, una chica turca. Ya no tendremos más nuestra "laundry room".



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