Día 33: El egoísmo
El martes estaba en el centro, después de celebrar el cumpleaños de uno de los chicos con una tarta de Spiderman, pensando en lo egoísta que es la sociedad. Cuando la gente lucha por algo siempre lucha por lo suyo. Incluso cuando un hombre lucha por el feminismo o un blanco contra el racismo es porque le conviene social o personalmente. Por eso nadie sale a la calle a luchar por los derechos de los discapacitados. Ellos sí que son una minoría discriminada. Y olvidada. La inmensa mayoría de la población no tiene contacto con nadie discapacitado y lo ve algo muy lejano. Así que no se para a pensar en las barreras que deben enfrentar, y cuando ve a alguien con discapacidad por la calle, si la discapacidad es mental le miran como a un loco o piensan "pobrecito". Y si la discapacidad es física le miran como a un animal en un zoológico. Hasta que no inventemos un ismo, como el racismo o el feminismo, con el que la gente se pueda sentir identificada (somos así de básicos y cuando luchamos por estas cosas nos creemos una especie de héroes morales) los discapacitados seguirán en el ostracismo. Hace falta la etiqueta que la población se pueda poner en la cabeza para lucirla y sentirse bien consigo misma, y guay frente al resto de la sociedad. Esa es la manera de la que funcionamos como colectivo, y es una puta mierda.



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