En
el centro de día hemos celebrado la llegada del otoño. A mí la verdad
que no me hace mucha gracia porque hace más frío y los días don más
grises. Por no decir que el invierno está cada vez más cerca y tengo un
poco de "miedo". Hicimos figuras con hortalizas que trajo cada niño. Yo
hice una balsa con un calabacín, los asientos con zanahoria, y las
personas y los remos también con calabacín. Creo que es de lo que mejor
he hecho en mi vida en cuanto a manualidades. Estoy intentando dar lo
mejor de mí no sólo en gastar todas las energías que tengo sino en tener
imaginación.
Lo malo
del día es que seguimos sin poder jugar al baloncesto. El lunes
reasfaltaron la cancha y aún sigue vallada. Yo me fui a jugar y cuando
me bajé del ascensor de vuelta a casa, estaba Clément esperándolo para
ir a jugar conmigo. Fue curioso encontrarnos así.
En
Kaunas (bueno, en Lituania en general) se respira un poco de
incertidumbre. El domingo hay elecciones generales. Y el martes ya se
espera que anuncien restricciones para parar la segunda ola del virus.
La incidencia es mucho más baja que en otros países y tienen los focos
bastante localizados, pero son muy previsores. Así que tiene pinta que
este puede ser nuestro último fin de semana de fiesta en a saber cuánto
tiempo.
Comentarios
Publicar un comentario