Anoche
pasaron cosas muy raras. Camille, Indy, Laia y yo salimos de fiesta.
Primero habíamos estado en casa bebiendo y comiendo con Lalou, Clément y
Yannick. Y cuando fuimos a coger el bus que nos debía llevar al centro
ocurrió algo sorprendente. El conductor hizo el amago de parar, pero no
en la parada, sino antes. Además, las puertas se abrieron y se cerraron
inmediatamente, así que no lo pudimos coger. Y lo peor es que con el
segundo nos pasó casi que lo mismo. Entre risas e incredulidad, fuimos a
otra parada a coger otro, pero cuando ya estábamos en el bus nos dimos
cuenta de que no seguía la dirección que queríamos. No nos quedó otra
que coger un taxi (Bolt).
Una
vez en el centro, fuimos a la discoteca en la que pretendíamos entrar.
Sin embargo, los dos porteros nos dejaron bien claro con un gesto de
cabeza que no podíamos pasar. Pensamos que era porque no íbamos
suficientemente arreglados, pero después de lo de los buses no sabemos
qué pensar. Al final, entramos en el pub del ascensor. Todo iba bien
hasta que una chica que iba sola se nos sentó al lado y el recuerdo del
pasado fin de semana con la italiana nos vino a la mente. Esta chica estaba más cuerda eso sí, a pesar de pasarse la mascarilla por sus partes íntimas y por darle una ostia a un chaval que intentaba bailar con ella
después de señalarse las tetas en plan "no se toca, es mío".
Surrealista. Pero lo pasamos muy bien bailando, bebiendo y observando a
la gente rarita. Cuando tuvimos que irnos porque iban a cerrar, un tío
bastante pedo se pegó a nosotros hablando lituano y no se iba. Después,
otro parecía seguirnos y empezó a hablar con nosotros. Por último, la
policía se para delante nuestra y nos pregunta si hemos visto una pelea.
Parecía que nunca podríamos llegar a casa, que siempre pasaba algo. Yo
me volví andando y me perdí, así que al final estuve como hora y media
para llegar a casa, pero se me hizo corto mientras hablaba conmigo
mismo, aclarando ideas.
Ya
vamos siendo cada vez más en el grupo, pero una de las últimas
adquisiciones, un chico letón recién llegado, digamos que nos tiene algo
desconcertados por sus mensajes. La tarde-noche fue un poco loca,
aunque al menos por la mañana el centro me aportó cordura. Seguimos con
la rutina del baile, los masajes y pasarnos el angelito para contar
nuestros sentimientos y nuestros deseos. Ayer celebramos el cumpleaños
de uno de los chicos, le cantamos el cumpleaños feliz, comimos tarta,
jugamos con globos.... También vimos una película de animación en
lituano. Sólo me enteré de las dos primeras palabras de la peli: "Labas
rytas".
Comentarios
Publicar un comentario