Día 14: La playa

He descubierto una playa en Kaunas. Es artificial, claro está. Pero da el pego. Tiene todas las infraestructuras que necesitas en una playa, tanto para ducharte, cambiarte o ir al baño, como para hacer deporte. De hecho, había alguien haciendo Kitesurf. La descubrí en un viaje en bicicleta, que fue larguísimo. Pero es que el carril bici es inmenso, tiene varias bifurcaciones, y el día y la ciudad invitaban a seguir y seguir y seguir. Aunque luego lo he pagado con dolor de rodillas y de muslos. 

 
 
Por la tarde me he quedado en cada estudiando inglés y lituano mientras el resto de voluntarios estaban viendo una película francesa. Yo no me había enterado de esto hasta que Clément me lo dijo al mediodía, un par de horas antes de empezar la película. Me dijo que iba a ir a ver una película francesa en la sede de nuestra organización de acogida, donde había estado por la mañana. Yo entendí que quizá le habían invitado porque él habla francés pero que a mí no porque no lo hablo y quizá habría restricciones de público por el tema del covid. Pero no, no las hay. Mi mentalidad ha cambiado completamente y se nota mucho que he pasado los peores momento del covid en Madrid y que aún sigo todo lo que pasa en la ciudad. Estoy mucho más preocupado por la evolución de la pandemia en Kaunas que los demás, y también tengo la mentalidad más "restringida". El primer reto es intentar liberar la mente de las secuelas psicológicas del covid.

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