Hace poco escribí sobre un niño autista y su tremendo
enfado. Pues nada que ver con lo del martes. Ese día sí estaba cabreado.
Hasta el punto de pegarle a otro niño en la cara o estar siempre como
al borde del llanto. Fue raro porque vino alegre y, de pronto, cambió.
Yo tengo mi teoría de por qué. Sus limitaciones emocionales con el resto
de personas provocan que no se sienta marginado. Pero sí puede saberse
marginado. Porque, ya lo dije hace nada, no es tonto y por repetición y
educación percibe lo que está ocurriendo a su alrededor.
Se
supo marginado porque se había subido en el columpio, donde le encanta
estar porque, literalmente, vuela. Abre los brazos cuales alas y se
mete, más si cabe, en su mundo. Un minuto después de haberse subido,
otro niño se encaprichó con que quería columpiarse. Una de las
trabajadoras le pidió que esperase pero el niño insistió e insistió
hasta ponerse algo agresivo. Pues la trabajadora bajó del columpio al
niño autista para que el otro se subiese. Fue una mala reacción por
parte de ella, optó por la decisión más simple, pero la peor. El niño
autista es manejable físicamente porque es pequeño y, además, no suelta
palabrotas porque no habla ni acostumbra a ponerse violento (el martes
ha sido la primera vez en más de seis meses que le veo pegar a alguien o
a algo). Vamos, que es fácil lidiar con él, pero con el otro es
bastante complicado. Así que prefirió obligar al niño autista a
abandonar el columpio que enseñar al otro que cada uno tiene su turno.
El niño autista, repito, no es tonto, se dio cuenta de que le habían
obligado a bajar para que se subiera otro cuando solo había empezado a
saborear el columpio. Y se supo marginado. Marginado porque al final le
estás diciendo "bájate y búscate la vida". Porque, de hecho, la
trabajadora que estaba con él en el columpio no solo le bajó, sino que
dejó de prestarle atención. Entonces, pasó de columpiarse y de tener la
atención de alguien a no saber qué hacer y sin que nadie le atendiese.
Por mucho autismo que tengas, la experiencia te enseña a comprender ese
tipo de situaciones en las que te dan de lado.

Comentarios
Publicar un comentario