Día 49: El paisaje más báltico
Amarillo, verde y rojo son los colores de la bandera de Lituania, los mismos que colorean el país durante el otoño. Ya me había dado cuenta, pero pude comprobarlo definitivamente el jueves en la "excursión" que hicimos con los niños a un precioso bosque. La ruta estaba marcada por una alfombra de hojas que habían caído los días anteriores. Cruzamos troncos de árboles caídos, nos rodeaba el canto de los pájaros y algunas gotas de lluvia que colgaban de las ramas se precipitaban sobre nuestras cabezas. El aire combinado con ese sabor a tierra mojada es de lo mejor que se puede respirar en estos tiempos de mascarillas. Uno de los niños, inexplicabemente, se echó a llorar. Las trabajadoras descubrieron en ese preciso momento que le tenía miedo a los árboles. A veces se olvidaba de ese miedo y se ponía a andar. De repente, el miedo regresaba y volvía a llorar. Otras veces ya han salido con él por zonas con árboles, pero ese terror había permanecido siempre escondido tras sus otros pensamientos. En esta ocasión, el terror ganó la batalla y cuando las trabajadoras se lo contaron a los padres, aún sorprendidas, por fin encontraron una explicación, relacionada con un accidente.
El miedo del chico remitió gracias a la comprensión y a la buena mano de las trabajadoras con él. Y pudimos continuar nuestro trayecto hasta un mirador espectacular, con vistas a un paisaje extremadamente báltico. Dominado por los colores de la bandera lituana, con una ligera niebla enmarcando la imagen y con pequeñas casas de cuento aportando algo de humanidad al entorno. Este país, y en concreto esta ciudad, seguramente sea uno de los rincones habitados más naturales del planeta.






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